Drink más dinner: Drinner

por Lady Press Agency

sophia webster

Primero cenar, después bailar. Con tacones naturalmete. Sophia Webster

Hay palabras que resuelven grandes dilemas y ‘drinner’ está entre ellas. Resultante de combinar dos acciones (comer y beber) y ejecutarlas al mismo tiempo, el recién estrenado término anglosajón se pronunciará y mucho este verano en Ibiza, una isla en la que Epicuro sería feliz. He aquí algunos lugares clave para dotar de pleno significado la nueva experiencia hedo-gourmet.

El Ayoun Marruecos inspira este restaurante de perfecta iluminación y esa decoración a base de sofás y mesas bajas que un buen ‘drinner’ ha de tener. Tras haber jaleado a su clientela fiel con una carta mediterránea maravillosa, El Ayoun vuelve a sus raíces especiadas y mantiene en carta ese blanco de Rueda llamado Belondrade que siempre apetece.

B.For at Amnesia 1. Porque el atardecer se alargó y una copa nos llevó a la siguiente. 2. Salimos a Formentera a navegar y entre chapuzón y copa de hierbas terminamos de comer a las siete. 3. Del club nos fuimos al afterhour y cuando nos levantamos es casi la hora de volver a empezar. Si el tiempo de la cena se echa encima ahí está el ‘drinner’ de B.For para solucionarlo, con tres buenas razones para catarlo: 1. Su shusi de fusión está delicioso. 2. Se sirve durante toda la noche. 3. Una vez dentro sólo tendrás que bajar la escalera y en el VIP de Amnesia te encontrarás.

Cipriani Lounge Ni blanco ni tinto, en la terraza del restaurante del Paseo Marítimo de Ibiza se cena con Bellini, una máxima inamovible como que fue Giuseppe Cipriani quien lo inventó (y el carpaccio también). La combinación de zumo de melocotón y champagne es aquí el exuberante maridaje para una cocina italiana tradicional. El glamour en Cipriani lo pone el apellido, el piano junto a la piscina y tú.

Dunes Si te gusta comer con los dedos, éste es tu lugar. Si después vas a ir a bailar a Space, también. Del propietario de Nassau Beach Club Ibiza presenta Dunes, un local para practicar el ‘drinner’ apoyado sobre la barra y no perder comba de lo que en Platja d’en Bossa se cuece. Literalmente inspirado en un chiringuito en la playa, los zapatos de ante mejor dejarlos para otra ocasión.

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