De primeras veces (I)

por Lady Press Agency

OPI YELLOW

El tiempo pasa deprisa y yo me apresuro a aprovechar (ahora que lo tengo) mi tiempo libre. Viajo a destajo sin ningún tipo de pudor y me deleito con todo lujo de caprichos en el placer de las primeras veces. En un mes y medio paseo mi equipaje de mano (y mi portátil) por cuatro países y diez ciudades y vuelvo a mi isla feliz con cinco anhelos cumplidos.

-Dormir en una casona cántabra y  amanecer en un prado del verde más luminoso que jamás vi. En el corazón del Valle de Aras se encuentra La Casona de San Pantaleón, una casa señorial (que es lo que casona significa) del siglo XVII maravillosamente restaurada. Sólo siete habitaciones, un spa, el restaurante y el jardín. A la entrada un puente de otra época y, bajo él, el enérgico estrépito del río Clarín. Tras dormir en una cama con dosel previo jacuzzi, desayuno a dos con vistas hacia Cantabria. Infinito.

-Saber empíricamente que es la esferificación. Ceno en Zortziko y me hago un dos por uno, mi primer Estrella Michelin y mi primera esferificación. Me toca de agua de mar para acompañar una ostra (sublime) con esponja de cava. Tiene forma de óvalo y textura de gelatina, pero sólo una décima de segundo porque una vez en la boca, zás, la cápsula se rompe y aparece el sabor. Elegante y raro: vanguardia.

-Ver en vivo y en directo la obra de Louise Bourgeois. En la Casa Encendida de Madrid para celebrar una década en activo y los últimos diez años de creación de la artista francesa que vivió en Nueva York. Esculturas, dibujos y grabados sobre tela, y un tema obsesivo: la maternidad. Hasta el 13 de enero.

LB

-Comprarme un esmalte OPI y, además, amarillo. Tras mucho escuchar sobre las bondades de la marca en las revistas de moda me lanzo al Dutty Free y me hago con uno. Amarillo, el nuevo rojo de uñas. Al menos para mí. El pincel es demasiado grande. Chanel, te seguiré siendo fiel.

-Escuchar a Trentemoller a dos palmos de la cabina. Y reafirmarme en mi condición de clubber. Indómita. Electro-techno de hechuras minimal. Atmosférico, fino, envolvente. El productor danés que inspira a creadores tan elocuentes como Pedro Almodóvar y David Lynch es mi nuevo dios (electrónico). www.anderstrentemoller.com

 

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